
La presentación de Sean Fitzgerald sobre la “Sábana Santa de Turín” en especial la parte que abordaba la brutal flagelación de parte de los romanos hizo resurgir las complejas emociones que guardo hacia los verdugos que figuran en los relatos de la Pasión. A veces interpreto a estos personajes como dementes que hacen ostentación de su poderío con gran orgullo y a costa de los inocentes. Otras veces los veo como secuaces patéticos y extraviados demasiado ignorantes como para reconocer su propia depravación. ¿Será acaso que la influencia de su cultura distorsiona su sentido innato de la compasión? ¿Fueron seducidos por el poder, o por la presión del grupo? Eran malvados por designio o simples ignorantes?
Cualquiera que haya visto la escena de la flagelación en la pelicula “La Pasion de Cristo” de Mel Gibson, es plenamente consciente de lo que implicaba aquella tortura. Lo que resulta más impactante es ver como los golpes al cuerpo de Jesus son las expresiones de regocijo y satisfacción en los rostros de los torturadores, así como la indiferencia de su capitán.
En el Evangelio de Marcos, la escena de la corona de espinas resulta estremecedora. Sabiendo lo que ahora sabemos, cuanto más blasfemos y profanos podrían ser los hombres que reunirían a todo un batallón, vestir a Jesús de púrpura, colocarle una corona de espinas, escupirle, arrodillarse ante Él en un homenaje satírico y saludarlos burlonamente con las palabras !¡Salve, Rey de los judios!
El infierno, a parecer fue creado para personas como estas; sin embargo, en las propias palabras de Cristo desde la Cruz “Padre perdónalos, porque no saben lo que hacen”, podemos comprender que Jesus está dispuesto a conceder su misericordia incluso a sus propios torturadores, y que estos podrían estar disfrutando de la felicidad eterna en este preciso momento, mientras hablamos.
Pero sin importar cual sea su destino, hoy visualizo el momento de su muerte, de pie ante Jesus, el verdadero Rey del Universo, y compadezco a los necios. Cualquiera que sea el camino que tomemos nos conducirá también ante el Rey de Reyes. Asegurémonos de seguir el camino de Jesús, y no el de nuestra cultura, el de nuestros semejantes, cuando vemos que el de ellos es el camino de los necios.
Sagradas Escrituras: Leer Marcos 15: 16-20 Imaginate en esta escena. ¿Cómo te hace sentir?
Llamado a la Acción: Estarías listo para verte frente a Jesus hoy? ¿Qué crees que Él te diría? ¿Qué le dirías tú a El?




