
Resultó muy decepcionante el hecho que los legisladores y el gobernador del Estado de Nueva York aprobaron el proyecto de ley sobre el suicidio asistido. Miles de personas lucharon arduamente para impedirlo, pero la mayoría de los legisladores terminó cediendo ante los grupos de presión, quienes cuentan con gran financiación, a favor del suicidio. La ley entrará en vigor este próximo 5 de agosto.
A manera de actualización: la historia ha demostrado que si no logramos obtener justicia por la vía legal, todavía nos quedan los tribunales. Es por esto que el Instituto de los derechos de los pacientes, se ha sumado a dos demandas federales, una en Nueva York y otra en Illinois, junto a una coalición de organizaciones nacionales y estatales de defensa de los derechos de las personas con discapacidad y de los pacientes nombrando a Anita Cameron y José Hernandez, ambos con discapacidad, quienes figuran también como demandantes.
Ambas demandas sostienen que la ley de suicidio asistido está en contra de la protección fundamental consagradas en la Constitución de los Estados Unidos y en las leyes fedrales de los derechos civiles, incluidas la Ley de Estadounidenses con disdiscapacidades (ADA) y la sección 504 de la Ley de Rehabilitación. La demanda argumenta que las leyes sobre el suicidio asistido en Nueva York e Illinois descriminarían a las personas con discapacidades y a otros individuos vulnerables, exponiéndolos al riezgo de la muerte prematura en lugar de garantizarles el acceso de atención, apoyo y servicios de prevención del suicidio.
”Las leyes sobre el suicidio asistido en Nueva York e Illinois crean un sistema de desigualdad en el que ponen en riezgo las vidas de las personas con discapacidades y por el contrario se les ofrece la muerte en lugar de los programas de apoyo que recibe el resto de la población”, afirmó Matt Vallière, presidente y director ejecutivo del Instituto de derechos de los pacientes como la organización demandante. Estas acciones legales buscan reafirmar que toda persona posee un valor y dignidad inestimables, independientemente de su edad, discapacidad, o pronóstico, de manera de garantizar que nadie sea tratado como desechable ante la ley.
Estas son la cuarta y quinta demanda de este tipo en el sistema judicial federal. Podrían llegar a la Corte Suprema y conducir a una victoria total sobre una política pública que socava el valor inestimable y la dignidad de cada ser humano. Sigamos orando para que Jesús toque los corazones y conciencias de los jueces y abogados, a fin de que los más vulnerables entre nosotros puedan vivir sus vidas hasta su fin natural, tal como Dios lo ha propuesto.
Sagradas Escrituras: Leer Proverbios 31:8-9. ¿Que llama su atención?
Llamado a la acción: El juez de Nueva York podría impedir la implementación de la medida en el estado si actúa antes del 5 de agosto. Por favor oren especialmente durante las próximas semanas por esta intención.


