
Oración en en lugar de trabajo Una feligresa me contó una historia sobre la oración en su lugar de trabajo. Ella trabaja para una empresa laica, pero después del Congreso Eucaristico Eucaristico, se enteró que su directora del departamento financiero era católica y había asistido al Congreso. Ella era abierta sobre su fe y oraba regularmente con su asistente por las necesidades de la empresa y de los empleados. Nuestra amiga feligresa empezó a rezar el Santo Rosario con ellos.
La empresa está en plena transición y a pesar de ser uno de los principales desarrolladores, de la compañía el director financiero fue despedido recientemente. Nuestra amiga se dio cuenta de que para ayudar a la empresa a superar la transición, necesitaba recuperar el apoyo espiritual que venía de tan importante líder. De manera que se puso en contacto con la asistente y empezó a orar con ella. Oraron por los empleados y sus familias,por el trabajo, por el liderazgo, por la integridad de la compañía, y por las escuelas e iglesias a las que asisten.
Después se sintió inspirada a contactar con otras personas de fe dentro de la comunidad. Entonces se sintió inspirada a contactar a otras personas de la empresa conocidas por tener vida de oración. El jefe de personal es un judío practicante, y una colega que en el pasado superó un cancer es protestante activa. Les pidió a ellos, al igual que al asistente del ex director financiero, que se unieran a ella para orar cada uno a su manera pidiendo guía y un cambio positivo para la empresa. Sugirió que cada uno hiciera sus oraciones en privado, pero simultáneamente durante nueve días, a modo de novena. Cada día ella rezaba el Rosario, la Coronilla a la Divina Misericordia, la oración de total entrega a la providencia divina, y la oración a San Miguel Arcángel, además de recitar los versículos sobre la Armadura de Dios del Capítulo 6 del capítulo 6 de la Carta a los Efesios.
Ella llegó a la conclusión que orar en equipo por el objetivo común de revitalizar la empresa resultaba fortalecedor. Es posible que se hubiera sentido impotente al no formar parte del equipo directivo encargado de tomar decisiones; sin embargo, dado que estos cuatro empleados tan diversos entre sí respetan el poder de la oración, cumplieron con su parte y ahora descansan en la confianza de que Dios guía su futuro. Ella también ha notado que esta unión en la oración ha fomentado un mejor trabajo en equipo, una comunicación más fluida y un apoyo mutuo dentro de la empresa. Todo comenzó cuando al directora financiera vivió abiertamente su fe católica, sin duda este es el mejor ejemplo de liderazgo.
Sagradas Escrituras: Leer Efesios 6, 11-17. ¿Que llama tu atención?
Llamado a la acción: No debemos temer que nuestros compañeros de trabajo sepan que somos fieles católicos y que recordamos orar por las necesidades de nuestros empleados y colegas.



