En este evangelio, Jesús dirige sus oraciones a Dios Padre, incluidos los apóstoles. Intercede por los apóstoles. Esta lectura es asombrosa y profunda. El amor que nos tenemos los unos a los otros y que Dios nos tiene es la prueba de que Jesús era quien decía ser. El Padre continúa compartiendo cómo podemos ser eficaces en la respuesta que nos damos los unos a los otros.
1 de junio Preestreno del domingo




