El evangelio de esta semana tiene lugar en la casa de Pedro con la curación de su suegra. Jesús la sana de la fiebre y ella se levanta para servirles. Más tarde, Jesús sana a otros y expulsa demonios. Él es quien tiene las respuestas. Luego se va a orar. Está con el Padre y el Espíritu Santo, escuchando hacia dónde lo guiarán a continuación. La oración lo hace obediente y le permite avanzar a otros pueblos para hacer la voluntad del Padre.
4 de febrero: Avance del domingo



