
Recientemente, estaba viendo a mi nieta, Maxine, levantarse en su corral. Me inspiró a reflexionar sobre las mariposas que emergen de sus crisálidas. Recuerdo haber aprendido en la escuela primaria que es necesario para el desarrollo de una mariposa que luche por liberarse de su encierro. Si alguien fuera a rasgar las capas y ayudar a salir a la mariposa joven, moriría. Sus alas no se desarrollarían por completo y nunca podría volar.
Al observar a mi nieta, reconocí que si la ayudáramos a levantarse cada vez que le costaba ponerse de pie, nunca tendría la oportunidad de desarrollar los músculos de sus piernas y brazos, ni de apreciar la satisfacción de la independencia y el logro al hacerlo por sí misma. Continué reflexionando y me di cuenta de que las luchas del desarrollo continúan toda nuestra vida; nunca terminamos de crecer y madurar de una u otra forma.
En la cultura actual, la gente siente que las dificultades y el sufrimiento deben evitarse a toda costa. Esa es una postura peligrosa que compromete a la sociedad. Me encanta la frase del Beato Enrique Suso: “El sufrimiento le da al hombre sabiduría y experiencia. Un hombre que no ha sufrido, ¿qué sabe?”. No hay atajos hacia la sabiduría. ¿A quién acudes en los momentos difíciles? ¿A alguien que ha experimentado las dificultades con dignidad y coraje, o a alguien que ha evitado cobardemente todos los desafíos pesados?
Una vez me advirtieron sobre pedirle paciencia a Dios; en lugar de simplemente concederla, es más probable que nos guíe hacia situaciones que exigen que la pongamos en práctica. Creo que pasa lo mismo con la sabiduría. Todos queremos ser sabios, y todos queremos envejecer, pero nos quejamos del proceso necesario para lograr ambas cosas. Le da un giro diferente a toda una vida de dificultades y sufrimientos cuando los honramos como laboratorios para hacernos más fuertes y sabios. ¡Me gusta imaginar a Dios sonriéndonos a cada uno de nosotros mientras rompemos las capas de nuestras crisálidas y extendemos nuestras alas para volar!
EscrituraLee Proverbios 2:1-6. ¿Qué te llama la atención?
Llamamiento a la acción: Reflexiona sobre las dificultades que has experimentado y considera cómo te han ayudado a crecer en sabiduría.



