
Mi profesora de arte, de origen Polaco recientemente me explicó que su lengua materna posee un mayor número de palabras que en el inglés. Disponer de más palabras, genera una mayor capacidad para que nuestras descripciones sean más precisas. Por ejemplo, al describir un tono oscuro del azul, ellos tendrán diferentes palabras para nombrar los distintos grados de azul oscuro, mientras que en inglés probablemente los llamaremos a todos “azul oscuro”, sin prestar ninguna atención a las diferencias entre ellos. El asunto es que, si no disponemos de una palabra para describir algo, es menos probable que siquiera reparemos en ello.
Del mismo modo, el Padre Mike contó la historia de un hombre que realizó un experimento, en donde le pidió a otro que mirara a su alrededor en la habitación y encontrara el color rojo. El segundo hombre miró y acto seguido le pidió que cerrara los ojos. El primer hombre dijo “nombra todas las cosas de color azul” A pesar de que la habitación estaba repleta de objetos azules, el sujeto no pudo nombrar ninguno, ya que se habia concentrado en el rojo.
Conozco a un hombre que es muy crítico con la Iglesia Católica. Siempre busca artículos donde presenta a los clérigos y organizaciones católicas bajo una luz desfavorable, y se los muestra a su devota esposa para defender su postura. No parece sentirse atraído, por los innumerables artículos que relatan la gran labor que la Iglesia realiza en todo el mundo, ayudando a personas que sufren física y emocionalmente – ni por los hombres y mujeres santos que actúan como sus manos y pies en este servicio.
Estos ejemplos demuestran que solo vemos aquello que elegimos ver. Si deseamos alegría, debemos buscarla, mientras que si nos centramos en la tristeza, la miseria o la aflicción, encontraremos precisamente eso y ni siquiera notamos la alegría que también se encuentra presente. Si nos aferramos a la ira y al arrepentimiento, nunca alcanzaremos la felicidad. Igualmente veamos donde veamos solo veremos duda y temor, perderemos toda oportunidad de albergar esperanza.
Hoy es Domingo de Pascua. Busquemos la paz, la alegría y el amor de Jesús donde quiera que vayamos . Solamente debemos enfocarnos; y recordar que Jesús está en todas partes.
Sagradas Escrituras: Leer Filipenses 4:4 ¿Qué es lo que más llama tu atención?
Llamado a la acción: Coloca una nota en el espejo de tu baño que diga: “En que me enfocaré hoy? Luego, pasa el día buscando lo bueno en cada lugar que vayas.




