
He seguido reflexionando sobre el Evangelio del domingo pasado: la historia de Jesús resucitando a Lázaro de entre los muertos. Lo que resuena en mi es la manera en que Martha y María hablaron con Jesús, al igual que su actitud hacia El. Cuando cada una de ellas se encontró con Jesús por separado, pronunciando exactamente las mismas palabras: “ Señor si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto”, Ambas sabían que todo el mundo muere en algún momento; ¿porque ellas pensaban que su hermano debía ser la excepción? ¿Pensaban acaso que por el hecho de que Jesús era su amigo?
El Padre Ricardo nos ha hablado sobre el erróneo mensaje del “Evangelio de la prosperidad” que predican algunos ministros, quienes enseñan, que si amamos a Jesús y somos lo suficientemente fieles, entonces no sufriremos, y tendremos una vida feliz, sana y próspera. Como católicos creemos que Dios permite el sufrimiento para obrar un bien mayor; y yo creo que este Evangelio ilustra dicha doctrina, al, mismo tiempo que despedaza la premisa del Evangelio de la prosperidad.
Lázaro y sus hermanas se contaban entre los amigos más cercanos a Jesús. Sin embargo, cuando Jesús recibió el mensaje de Martha y Maria de que Lázaro estaba enfermo, se dice que “permaneció dos días en el lugar donde se encontraba”mientras Lázaro sufría por su enfermedad, y sus hermanas sufren por compasión y preocupación. Jesús se mantuvo intencionalmente ausente permitiendo que ellas experimentaran todo aquello, sin acudir a su auxilio para mostrarles su apoyo. De esta manera aprendemos que Él tiene la intención de ayudarles, pero lo hace a su manera y en su propio tiempo.
Cuando Jesús finalmente llegó a Betania, dió a ambas la oportunidad de expresar su frustración y decepción. Luego, utilizó la situación para elevar su fe. Observen su conversación con Marta y la pregunta final que le hace:”Todo el que cree en mí no morirá jamás” ¿Crees esto?. Ella responde: “He llegado a creer que tú eres el mesías, el hijo de Dios” …. Piensa en esta historia cuando Jesús no responde a tus Oraciones, tan rápidamente como a tí te gustaría. Tal vez Él quiera aprovechar la oportunidad para elevar tu fe; tal vez está permitiendo que sufras por un corto tiempo. Tal vez te esté repitiendo las últimas palabras a Marta: “¿ Acaso no te dije que, sí crees, verás la Gloria de Dios”?
Sagradas Escrituras : Leer Juan 11: 1-7. Que sobresale?
Llamado a la Acción: Reflexionar sobre sufrimientos del pasado y pide a Jesús revelarte como ese sufrimiento fue usado para tu propio bien.




