
En el primer video de nuestro estudio parroquial del Evangelio de Juan, el narrador Clifford Yeary, nos recuerda que hasta hace muy poco, las palabras se entendían como escuchables, no visuales. Explica:
“Cuando pienso en el mundo de las palabras, a menudo evocamos la imagen de libros abiertos, con páginas de papel blanco grabadas con densas líneas de texto negro intenso. Pero hasta la llegada de la imprenta, para la mayoría de los seres humanos, las palabras no se asociaban con el papel ni con nada visible. Las palabras que venían directamente de una persona, eran invisibles, se oían, pero nunca se veían. Nunca había palabras sin la presencia personal inmediata de quien las pronunciaba.
Luego, Yeary dirigió un ejercicio en el que nos pedía taparnos la Boca con la mano y habláramos. Podíamos sentir el aliento de nuestras palabras en los dedos.
Citando el Génesis y el Evangelio de San Juan, nos recuerda que Dios creó el mundo al hablarlo y que Jesús transmitió el Espíritu Santo a los Apóstoles al soplar sobre ellos. Del mismo modo señala que nuestras palabras también tienen poder, no solo en su significado, sino que en el efecto que producen en nuestro entorno. Al hablar la esencia de nuestras palabras sale de nuestra boca y viaja al mundo impactando física y emocionalmente. Llevan consigo el significado y el peso de cómo se expresan: con ira, broma, verdad, mentiras, amor…… Todos hemos entrado en habitaciones donde nadie habla, pero se puede sentir la tensión en el aire. Reconocemos algunos hogares que se sienten relajados y en paz, mientras que otros se sienten tensos y tristes.
Ahora imaginemos las palabras que pronunciamos hoy tal y como salen de nuestra boca. No sabemos cuánto duran ni que tan lejos llegan, pero ¿Qué pasaría si las palabras de enojo que escupimos a nuestras parejas, hijos o vecinos impregnaran nuestra atmósfera indefinidamente, impactando a desconocidos cercanos y lejanos? En consecuencia, ¿Qué pasaría si nuestro lenguaje compasivo y amoroso también se extendiera y permaneciera?
Es algo en que pensar.
Sagradas Escrituras: Esta semana leer: San Juan, 20:22. Que sobresale?
Llamado a la acción: Consideremos que si al hablar, nuestras palabras merecen ser incorporadas a la atmósfera del mundo.




