
Recientemente, escuché una de las homilías del obispo Robert Barron en “Los Dones del Espíritu Santo”. Cada mañana, oro al Espíritu Santo y le pido por su regalo del día usando la oración que hemos distribuído en la iglesia. El de el Miércoles, es la Fortaleza y pensaba que tenía un buen entendimiento de la definición de éste, pero la enseñanza del obispo Barron sobre este don, nos lleva más profundamente a por qué la Fortaleza es esencial para los discípulos de Cristo.
El explica, “En este mundo hacer lo correcto siempre será difícil. Hacer lo correcto en este mundo fallido, este mundo fallido y conflictivo, siempre tendrá un costo. Siempre incluirá algo como dificultades. Alguien va a querer frustrar, creemelo. Y entre más caminas en el camino del Señor, más debes esperar esta oposición. Y por lo tanto, todo aquel que trate de vivir de acuerdo a la voluntad de Dios, necesitará el don del coraje, de la fortaleza. Es un sacramento fortalecedor, y la fortaleza es el coraje que necesitamos para caminar el camino del Señor”.
Yo he internalizado que la fortaleza es más como resistencia. Es, probablemente, eso también, pero no he pensado que sea coraje. Esta definición deberá refinar nuestra visión en cuanto a expectativas y responsabilidades de nosotros mismos como Cristianos. No estamos llamados solamente a resistir nuestras vidas en este mundo roto,o estar “bien lo suficiente” para llegar al purgatorio en camino al cielo. Estamos llamados a ser héroes, para seguir a Cristo, no sólo cuando las cosas son fáciles, sino cuando encontramos oposición – especialmente cuando experimentamos oposición.
Todos nosotros sufrimos tentaciones de tomar el camino fácil o sentarnos en la cerca a mirar a los demás tomar riesgos; pero los héroes no evitan los retos, y todos tenemos la capacidad para ser héroes. Los héroes usan sus superpoderes para apoyar su deseo de hacer el bien. La fortaleza es nuestro superpoder y el coraje que proporciona nos apoya en todo lo que Dios nos llama a hacer, sea de salud, o de asuntos familiares, defender nuestra fe o, simplemente, decir la oración de gracias en un restaurante. Como dice el obispo Barron, hacer lo correcto siempre tendrá un costo – pero como cualquier cosa de valor, puede traer la más grande satisfacción y recompensa también.
Escrituras: Esta semana, lea Josué 1:9. ¿Qué le está diciendo a usted?
Llamado a la Acción : Ore diariamente por el don de la Fortaleza y mire las oportunidades que Dios le da para usarlas.



