
Recientemente un amigo me contó una fábula con un gran mensaje para reflexionar:
Un día un hombre llamado Verdad y otro llamado Mentira se encontraron a la orilla de un río en las afueras del pueblo. Ellos eran hermanos gemelos. Mentira desafió a Verdad a hacer una carrera, asegurando que podía cruzar el río nadando más rápido que Verdad. Mentira estableció las reglas diciendo que ambos debían quitarse toda la ropa, y a la cuenta de tres, lanzarse al agua fría, nadar hasta la otra orilla y regresar. Mentira contó hasta tres, pero cuando Verdad saltó al agua, Mentira no lo hizo.
Mientras la Verdad nadaba a través del río, la Mentira se puso la ropa de la verdad y regresó al pueblo vestida como la Verdad. Desfiló orgullosamente por el pueblo fingiendo ser la Verdad. Cuando la Verdad llegó a la orilla, su ropa no estaba allí, dándose cuenta que estaba desnuda, solo estaba la ropa de la Mentira para vestirse. Negándose a vestirse como la Mentira, la Verdad decidió regresar al pueblo desnuda.
Mientras la Verdad desnuda, caminaba por el pueblo, la gente se quedaba viéndola con asombro y desprecio. El trató de explicar lo que realmente había sucedido y que de hecho él era la Verdad, pero como estaba desnudo, la gente se burló de él y lo rechazó, negándose a creer que realmente fuera la Verdad. La gente del pueblo prefirió creerle a la Mentira por estar apropiadamente vestida, lo que era más agradable a la vista. Desde aquel día hasta hoy, la gente prefiere creer una mentira antes que creer una verdad desnuda.
Por instinto natural, tendemos a elegir lo bonito, lo fácil, o la opción de menor resistencia, pero por lo general esas opciones no son más que mentiras disfrazadas de verdad. La dura y cruda verdad puede parecer indeseable, lo que facilita que el diablo nos aleje de lo que es realmente bueno y santo. Jesús dijo “Si permanecen en mi palabra, serán verdaderamente mis discípulos, y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres”. Leer la Biblia y orar son las dos mejores maneras de sumergirnos en la palabra de Jesús. Tratemos de esforzarnos por ser verdaderamente discípulos de Jesús para poder reconocer la verdadera libertad, y no dejarnos engañar por las astutas mentiras del diablo.
Sagradas Escrituras : Esta semana leer: Juan 8 :31-32. Que sobresale?
Llamado a la acción: Hacer propósito de leer la Biblia y orar a diario para que Jesús te revele su verdad.




